Sr. Vicegobernador Pedro Braillard Poccard, Sr. Presidente de la Cámara de Diputados Eduardo Tassano, senadores y diputados provinciales; ministros del Poder Ejecutivo; exintendentes municipales; sr Presidente del Concejo Deliberante, Marcos Amarilla; sres concejales; integrantes del gabinete municipal; autoridades de las fuerzas armadas y de seguridad; de partidos políticos; iglesias; entidades intermedias; del empresariado; sindicatos, invitados especiales, queridos vecinos de nuestra ciudad:
Es un honor dirigirme a ustedes en este inicio de año legislativo. La apertura de sesiones ordinarias constituye uno de los actos más importantes de la vida institucional de nuestra ciudad, porque en este ámbito se expresan las prioridades, se definen los rumbos y se hace público el compromiso con cada correntino.
Pero antes de hablar de proyectos y acciones, quiero recordar cómo comenzó esta etapa…
Nuestra gestión comenzó bajo la lluvia. Esa circunstancia inicial no fue anecdótica. Nos encontró en los primeros días de gobierno enfrentando demandas urgentes y extraordinarias como no tenía la ciudad hace rato, activando el protocolo de emergencia municipal, reorganizando equipos, priorizando intervenciones y desplegando presencia territorial. La naturaleza nos recordó, desde el inicio, que la función pública no se ejerce en escenarios ideales. Se ejerce en la realidad concreta, con sus dificultades y sus exigencias.
La gestión municipal no puede esperar a que las condiciones sean favorables. Debe actuar cuando el vecino lo necesita. Debe responder cuando la calle se anega, cuando el barrio reclama, cuando el servicio debe sostenerse. Ese comienzo bajo la lluvia nos marcó con una convicción clara: gobernar es estar presentes. Gobernar es anticipar, organizar y dar respuestas, y sobre todo hacer equipo.
Frente a esa situación, lo que más nos llena de orgullo decir es que pudimos ver el compromiso silencioso pero firme de nuestros trabajadores municipales. Vimos cuadrillas trabajando en condiciones adversas, equipos técnicos coordinando intervenciones y funcionarios recorriendo el territorio. Vimos también a vecinos ayudando a vecinos. Esa escena, lejos de debilitarnos, reafirmó nuestra certeza de que Corrientes es una ciudad con una fortaleza y resiliencia profunda.
Profunda como sus raíces. Corrientes es tradición, es cultura, es identidad. Es chamamé y es río. Es historia y es futuro. Es una comunidad que ha sabido atravesar momentos complejos y que, sin embargo, siempre ha encontrado la manera de reconstruirse y proyectarse. Esa identidad no debe ser contemplada como una herencia estática, sino como una energía viva que nos impulsa hacia adelante.
Por eso asumimos con la certeza de que no venimos solamente a administrar lo que existe. Venimos a contribuir a una proyección estratégica de la ciudad. Venimos a consolidar un modelo de desarrollo que permita que, dentro de algunos años, podamos afirmar que Corrientes dio un salto cualitativo en su organización, en su competitividad y en su calidad de vida.
Tenemos la visión de una ciudad ordenada, inclusiva, moderna y humana. Una ciudad que crezca sin perder su identidad, que incorpore tecnología sin desatender el contacto directo con el vecino, que promueva inversiones sin descuidar la inclusión social.
Para alcanzar esa meta necesitamos una Municipalidad que sea una institución moderna, ágil y eficiente. Un municipio que planifique, que ejecute con responsabilidad y que evalúe con honestidad. La gestión pública contemporánea exige datos, indicadores, metas y seguimiento. Gobernar con datos significa tomar decisiones informadas, priorizar con criterio y optimizar recursos que pertenecen a todos.
En estos primeros meses hemos iniciado un proceso de orden y planificación estratégica. Ideal para asegurar que existan funciones claras y objetivos medibles. No hay transformación sin orden. No hay crecimiento sin bases sólidas.
En obras y servicios, hemos iniciado la elaboración de un plan integral que contemple la ciudad por zonas, que releve necesidades reales porque una obra aislada sin servicios no resuelve y un servicio sin infraestructura adecuada tampoco. La planificación nos otorgará sostenibilidad y reducirá costos futuros.
En este punto quiero destacar el trabajo articulado con el Gobernador, quien desde el primer momento estuvo acompañando a la ciudad e inmediatamente dispuso la ejecución de obras hídricas muy importantes como la construcción del canal decavial que disminuye anegamientos en los barrios Molina Punta, Jardín y Punta Taitalo, el canal diagonal del barrio Perichón, el pluvial del barrio San Ignacio, el canal aliviador y pluviales del barrio Ponce, por hacer mención a algunas.
La sustentabilidad en estas obras, no es una consigna abstracta; es responsabilidad intergeneracional. Cada decisión en infraestructura buscará equilibrar desarrollo y preservación, garantizando el progreso. Una ciudad moderna es aquella que crece, pero que también cuida su ambiente, separa sus residuos, trabaja de forma cooperativa y desarrolla más pulmones verdes.
En materia de desarrollo económico, creemos que el municipio debe asumir un rol activo como facilitador. El contexto actual, altamente competitivo, nos obliga a generar condiciones que incentiven la inversión y el empleo.
Vengo de una familia emprendedora, no muchos conocen mi historia y lo orgulloso que me siento de los valores que me enseñó mi padre. Sé lo que significa asumir riesgos, sostener una estructura y responder por quienes dependen de una actividad productiva. Esa experiencia personal refuerza mi convicción de que el Estado debe acompañar y no obstaculizar.
Por eso, con esfuerzo trabajamos por impulsar la simplificación de trámites, la digitalización de procesos, incentivos fiscales y el diálogo permanente con el sector privado. Queremos que la ciudad de Corrientes sea un polo atractivo para invertir. Queremos que los empresarios, los emprendedores, los comerciantes encuentren en el municipio, un aliado.
Porque una ciudad que genera empleo es una ciudad que fortalece la dignidad de su gente.
Tenemos la visión de que el Parque Industrial Santa Catalina se convierta en un verdadero nodo estratégico productivo y logístico, con una política pública orientada a generar empleo genuino, dinamizar la economía local y ampliar la base productiva de nuestra ciudad. Cada empresa que se instala, cada inversión que se concreta y cada puesto de trabajo que se crea es resultado de una gestión que entiende que el progreso requiere infraestructura, previsibilidad y reglas claras.
El desarrollo económico también requiere articulación con el sistema educativo y universitario. Trabajaremos junto a las universidades, institutos y escuelas técnicas para promover formación alineada con las demandas del mercado laboral.
La economía del conocimiento, los servicios basados en tecnología y las actividades vinculadas al turismo representan oportunidades concretas para diversificar nuestra matriz productiva.
En materia de salud, reafirmamos nuestro compromiso con la Atención Primaria como primer nivel de contacto de la población con el sistema sanitario.
Como Municipio, enfocaremos nuestros esfuerzos en la prevención y promoción, articulando de manera permanente con el Ministerio de Salud de la Provincia y fortaleciendo las SAPS distribuidas en la ciudad. Vemos a la salud de forma integral y nos proponemos trabajar desde la promoción de hábitos saludables, la mejora de la salud física y mental, como la detección temprana y seguimiento de enfermedades crónicas.
La movilidad urbana también será un foco importante para nosotros. Una ciudad dinámica necesita un sistema de tránsito ordenado, señalización adecuada y transporte.
Trabajaremos en el reordenamiento urbano, en más incorporación de tecnología y monitoreo para reducir la siniestralidad. Impulsaremos circuitos seguros para peatones y ciclistas, promoviendo una movilidad más sustentable.
En seguridad y convivencia ciudadana fortaleceremos los centros de monitoreo, ampliaremos la iluminación en zonas estratégicas y recuperaremos espacios públicos para el encuentro comunitario.
La seguridad también se construye con urbanismo adecuado, iluminación eficiente y presencia institucional.
El turismo constituye otro eje estratégico. Corrientes posee un capital cultural y natural excepcional. Con playa, carnaval, chamamé y atractivos todo el año.
Debemos mejorar la infraestructura vinculada al visitante, consolidar una agenda anual de eventos que potencie nuestra identidad, profesionalizar la promoción turística y el turismo, que dinamiza la economía local, genera empleo y posiciona a la ciudad en el mapa nacional e internacional. Siempre lo dije, sueño una ciudad de Corrientes para el mundo.
Como lo mencionaba al principio, nuestros trabajadores municipales son un pilar fundamental. Invertiremos en capacitación y en mejora de procesos internos. Sabemos que un agente municipal motivado y formado es un multiplicador de calidad en el servicio público. La coordinación entre secretarías será una prioridad permanente.
Nos hemos propuesto que, al finalizar estos cuatro años, Corrientes sea reconocida como referente, como ciudad ordenada y dinámica, como polo atractivo para invertir y como ejemplo de gestión eficiente. Estas metas no son declamaciones; son compromisos que orientarán nuestra acción cotidiana.
Este crecimiento, además, se potencia gracias al compromiso de nuestros vecinos que cumplen con sus obligaciones tributarias. La recaudación municipal, sostenida en gran parte por el aporte responsable de los contribuyentes, es la que permite invertir en obras, servicios, salud, modernización y desarrollo productivo.
Cuando un vecino cumple, la ciudad avanza. Y cuando el Estado administra con eficiencia y transparencia, ese esfuerzo se transforma en oportunidades concretas para toda la comunidad.
En este tiempo de desafíos y transformaciones, no podemos dejar de recordar el legado de quienes consolidaron los cimientos de nuestra vida institucional.
Raúl Alfonsín nos enseñó que la democracia no es solamente un sistema de gobierno, sino un valor irrenunciable, una construcción cotidiana que exige diálogo, respeto y responsabilidad. Fue quien, en uno de los momentos más complejos de nuestra historia, afirmó con convicción que con la democracia se come, se educa y se cura, sintetizando en esas palabras el sentido profundo de la política como herramienta para mejorar la vida de la gente.
Honrar ese legado implica fortalecer el debate, respetar las diferencias y trabajar, desde cada rol, por una ciudad más justa, más plural y más participativa.
Dicho esto, es imprescindible asumir el contexto real que atravesamos. La caída constante de la coparticipación federal, consecuencia directa de la retracción del consumo y del enfriamiento de la actividad económica, nos interpela con crudeza.
Los recursos son más escasos y, por lo tanto, más valiosos.
Este escenario nos exige una gestión basada en la austeridad inteligente, en la planificación estratégica del gasto y en una ejecución prudente y responsable. Porque la verdadera fortaleza de una democracia madura también se mide en su capacidad de prever y sostener el equilibrio para proteger a su comunidad.
Nuestra ciudad requiere un trabajo mancomunado de provincia y municipio, que viene siendo impulsado desde la visión de Gustavo Valdés, y hoy se ratifica trabajando en conjunto con Juan Pablo Valdés.
Hemos entendido que el desafío de transformar Corrientes exige diálogo, cooperación y compromiso sostenido. La diversidad de miradas y trayectorias no nos divide; nos enriquece. Creo firmemente que se construye desde la generosidad.
Por eso, debemos trabajar con el Estado Provincial, con este Honorable Concejo Deliberante, con el sector privado, las organizaciones de la sociedad civil y los vecinos en todo lo que haga falta para seguir posicionando Corrientes.
La coordinación de políticas, la planificación conjunta y el respeto por los ámbitos de competencia no solo fortalecen la gobernabilidad, sino que optimizan recursos y potencian resultados. Cuando los distintos niveles del Estado trabajan en sintonía, el beneficiario es siempre el vecino.
Lo que más nos motiva a cumplir ese objetivo son nuestros jóvenes, nuestros gurises, sin duda protagonistas del presente y del futuro. Hemos promovido su participación activa en el gabinete y en distintos espacios de gestión.
Jóvenes de diversas procedencias políticas y trayectorias profesionales integran hoy un equipo que combina experiencia y renovación, y ese anhelo que tenemos todos de que ellos encuentren en su ciudad las oportunidades para desarrollarse, emprender y liderar.
Apostar a la juventud es apostar a la energía transformadora y la mirada estratégica sobre los desafíos de la ciudad.
Sin más, este es el camino que elegimos: trabajo articulado, planificación estratégica, participación ciudadana y decisiones orientadas al crecimiento.
Porque solo así podremos consolidar una ciudad que crezca con orden, que genere empleo y que proyecte con orgullo su identidad al país y al mundo.
Corrientes no se transforma sola. Se transforma con la participación activa de sus trabajadores, empresarios, universidades, organizaciones sociales, clubes, iglesias y familias.
Se transforma con vecinos que se involucran y con jóvenes que proyectan su futuro aquí. Con nuestros adultos mayores que permitan que sigan vivas nuestras tradiciones con sus recuerdos, y con nuestros niños que nos recuerdan la importancia de heredarles una ciudad que los haga sentir orgullosos.
La lluvia fue el inicio de este camino. No elegimos el clima, pero sí elegimos la actitud. Elegimos trabajar, coordinar y asumir la responsabilidad que nos corresponde. Hoy reafirmamos esa decisión.
Con humildad institucional y firmeza en nuestras convicciones, convocamos a todos a ser parte de esta etapa. Corrientes no pertenece a un gobierno; pertenece a su gente. Y con esa gente, con planificación, orden y compromiso, los invito a construir juntos la ciudad que queremos. ¡Cuento con Ustedes!
Sin más, damos inicio a este nuevo período de sesiones.
Muchas gracias.





























