Productores ganaderos manifestaron su preocupación por la implementación obligatoria de las caravanas digitales para la identificación del ganado, una medida que comenzó a regir este año y que, según señalan, implica un fuerte incremento en los costos de producción.
El productor Carlos Moratorio explicó que el sistema fue establecido hace aproximadamente dos años por el Poder Ejecutivo Nacional y que desde el 1 de enero de 2025 comenzó a aplicarse de manera obligatoria para la comercialización de animales.
La caravana digital reemplaza o complementa a la tradicional caravana física que se coloca en la oreja del animal y que ya permitía identificarlo junto con la marca del establecimiento. El nuevo sistema incorpora un chip que permite realizar un seguimiento electrónico del ganado.
Costos más altos para los productores
Moratorio aseguró que el principal problema es el costo del nuevo sistema, que puede triplicar o cuadruplicar el gasto respecto al sistema tradicional.
“El sistema implica un gasto mucho mayor. Para colocar las caravanas digitales en un lote de terneros tuve que pagar el equivalente al precio de un televisor”, explicó el productor, graficando el impacto económico que representa para los establecimientos ganaderos.
Además del dispositivo que se coloca en los animales, el sistema requiere la utilización de un lector electrónico —conocido como “bastón”— que permite escanear las caravanas. Según indicó Moratorio, este equipo tiene un valor aproximado de entre 4 y 5 millones de pesos.
Reclamo de productores y sociedades rurales
Ante esta situación, distintas sociedades rurales del interior solicitaron al Gobierno nacional que el sistema digital no sea obligatorio, sino que funcione de manera voluntaria.
La propuesta es que aquellos establecimientos que deseen adoptar la tecnología puedan hacerlo, mientras que los demás continúen utilizando el sistema tradicional, que según los productores ya garantiza la trazabilidad y el control del origen del ganado.
“Con el sistema anterior ya se puede seguir perfectamente el origen y la comercialización de los animales”, sostuvo Moratorio.
Flexibilidad en la implementación
En ese contexto, el productor señaló que desde el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) se están adoptando algunas medidas para facilitar la transición al nuevo sistema.
Según explicó, el organismo comenzó a mostrar mayor flexibilidad en la aplicación de la normativa, reconociendo que el proceso de adaptación puede resultar complejo y costoso, especialmente para pequeños y medianos productores del interior.





























