Ignacio Contreras: "Todavía no es momento de entrar en pánico por El Niño"
El doctor en Geografía Ignacio Contreras analizó en Radio La Red Corrientes los posibles efectos de un eventual fenómeno de El Niño sobre la provincia y destacó la importancia de la planificación y la prevención, aunque aclaró que los escenarios actuales se basan en modelos predictivos y no implican que las inundaciones extraordinarias vayan a producirse con certeza.
"Lo que estamos viendo hasta ahora son modelos predictivos. Está bien tomar recaudos y estar preparados, pero todavÃÂa no es momento de entrar en pánico o generar escenarios catastróficos", afirmó.
Dos escenarios de riesgo
Contreras explicó que Corrientes enfrenta dos situaciones diferentes frente a un eventual exceso de precipitaciones. Por un lado, las localidades ubicadas sobre las costas de los rÃÂos Paraná y Uruguay, cuyos niveles pueden monitorearse con anticipación gracias a los registros de toda la cuenca.
"Las crecidas de los grandes rÃÂos pueden seguirse desde aguas arriba, lo que permite emitir alertas con varios dÃÂas de anticipación", señaló.
Sin embargo, advirtió que la mayor incertidumbre se presenta en el interior de la provincia, donde los anegamientos dependen de lluvias intensas sobre lagunas, esteros y humedales.à"El problema está en el interior, porque no sabemos con precisión dónde ni cuánto va a llover. Esa incertidumbre vuelve más compleja la situación", explicó.
El impacto de los humedales y la ocupación del territorio
El especialista recordó que el paisaje correntino está naturalmente adaptado al exceso hÃÂdrico gracias a su extensa red de humedales, esteros, lagunas y arroyos, que funcionan como reguladores naturales del agua.à"Nuestra provincia tiene un paisaje resiliente a las inundaciones. Ecológicamente, estos procesos forman parte del funcionamiento natural del sistema", indicó.
No obstante, sostuvo que el mayor desafÃÂo se encuentra en el crecimiento urbano registrado en las últimas décadas.à"Desde las grandes inundaciones de 1983 hasta hoy se ocuparon muchos espacios que antes permanecÃÂan libres. Ese es uno de los principales factores que incrementan el riesgo para la población", advirtió.
Planificación y prevención
Contreras consideró que la experiencia de eventos anteriores, como los registrados en 1983, 1991, 1998 y 2017, debe servir como base para planificar la respuesta ante posibles emergencias.
"Sabemos cuáles fueron las zonas más afectadas en aquellos eventos. Esa información permite anticipar qué sectores podrÃÂan requerir evacuaciones, revisar el estado de los desagües y preparar centros de asistencia", manifestó.
Asimismo, sostuvo que prepararse ante un escenario extremo no implica asumir que necesariamente ocurrirá.à"Si finalmente no pasa nada, bienvenido sea. Es preferible haber planificado y no necesitarlo antes que improvisar cuando ya es demasiado tarde", afirmó.
Consecuencias sociales y económicas
Más allá de los daños materiales, el geógrafo remarcó que las inundaciones generan importantes consecuencias sociales, sanitarias y económicas.à"No solamente se afectan las viviendas. También aparecen problemas de salud pública, impactos psicológicos en las familias que pierden sus bienes y fuertes pérdidas para la producción agropecuaria", explicó.
En ese sentido, sostuvo que los efectos de un evento extremo trascienden a la provincia y alcanzan a toda la región.
Conocer el relieve para reducir riesgos
Contreras también cuestionó la idea de que Corrientes sea completamente plana y explicó que existen diferencias de relieve que condicionan el comportamiento del agua durante las lluvias intensas.à"Hay sectores naturalmente más elevados y otros que corresponden a antiguos cauces de arroyos o esteros. Conocer esa topografÃÂa permite diseñar mejores estrategias de prevención", señaló.
Entre las medidas que propuso mencionó la colocación de señalización en zonas inundables, el desarrollo de sistemas de alerta temprana y herramientas tecnológicas que permitan advertir a los vecinos sobre riesgos especÃÂficos antes de una tormenta.àFinalmente, recomendó a la población mantenerse informada a través de los pronósticos oficiales y prestar atención a las condiciones meteorológicas.
"Estar prevenidos siempre ayuda. Muchas veces anticiparse una hora a una tormenta alcanza para evitar daños y tomar las precauciones necesarias", concluyó.














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