INSEGURIDAD
Un adolescente fue apuñalado cuando iba a la escuela y su madre cuestionó la liberación de los acusados
Un adolescente que se dirigía temprano a la escuela fue víctima de un violento intento de robo cuando circulaba por las inmediaciones de su domicilio. Según relató su madre, el joven fue abordado por dos personas que se movilizaban en una motocicleta, quienes primero intentaron sustraerle la mochila y luego lo atacaron con un arma blanca.
Titulo: Informe de Frenky Acevedo
En diálogo con Radio La Red Corrientes , la madre del adolescente Diana Hernadez, contó que su hijo recibió tres heridas de arma blanca: una en la muñeca, otra en la mano y una tercera en la zona de la cadera. Esta última lesión requirió una pequeña sutura.
“Gracias a Dios se encuentra bien. Fue una desgracia con suerte”, señaló la mujer, quien explicó que el adolescente permanece en su casa, descansando y todavía afectado por lo ocurrido.
La madre destacó además que la situación pudo haber terminado de manera mucho más grave debido a la intervención de dos personas que acudieron en ayuda del joven. “Si no sucedía eso, probablemente hoy mi hijo hubiese... no sé qué hubiese pasado”, expresó.
Críticas por la situación judicial
La mujer manifestó su profunda preocupación luego de conocer que los presuntos autores del ataque, que serían personas conocidas del barrio, habrían recuperado la libertad.“¿Qué están esperando, a que pase algo más grave? ¿Cómo tenía que estar mi hijo? ¿Tenía que estar en la escuela internado, grave o muerto?”, cuestionó.
En ese sentido, sostuvo que la violencia utilizada durante el ataque fue especialmente preocupante y calificó la situación como “una burla” para la familia.
“Mi hijo se salvó y, si no sucedió algo más grave, fue porque dos personas lo salvaron. La saña con que le atacaron es increíble. No puedo entender cómo los sueltan. No sé qué esperan”, manifestó.
Deberán acompañarlo para ir y volver de la escuela
La situación también modificó la rutina familiar. La madre explicó que la parada de colectivo donde ocurrió el episodio se encuentra a unos 200 metros de su vivienda, por lo que ahora deberán acompañar al adolescente cada vez que tenga que concurrir a la escuela.“Ahora lo único que nos queda es llevarlo y traerlo. No hay otra posibilidad”, afirmó.
La mujer reconoció que, como cualquier adolescente, su hijo pretende movilizarse de manera independiente, pero sostuvo que el temor generado por el ataque hace imposible mantener esa rutina.
“Con esta inseguridad, ¿qué me queda? Yo lo llevo y lo traigo, pero tampoco soy un resguardo, porque tranquilamente me pueden agarrar a mí y me pasa lo mismo. La inseguridad está instalada y es para cualquiera”, concluyó.
“Gracias a Dios se encuentra bien. Fue una desgracia con suerte”, señaló la mujer, quien explicó que el adolescente permanece en su casa, descansando y todavía afectado por lo ocurrido.
La madre destacó además que la situación pudo haber terminado de manera mucho más grave debido a la intervención de dos personas que acudieron en ayuda del joven. “Si no sucedía eso, probablemente hoy mi hijo hubiese... no sé qué hubiese pasado”, expresó.
Críticas por la situación judicial
La mujer manifestó su profunda preocupación luego de conocer que los presuntos autores del ataque, que serían personas conocidas del barrio, habrían recuperado la libertad.“¿Qué están esperando, a que pase algo más grave? ¿Cómo tenía que estar mi hijo? ¿Tenía que estar en la escuela internado, grave o muerto?”, cuestionó.
En ese sentido, sostuvo que la violencia utilizada durante el ataque fue especialmente preocupante y calificó la situación como “una burla” para la familia.
“Mi hijo se salvó y, si no sucedió algo más grave, fue porque dos personas lo salvaron. La saña con que le atacaron es increíble. No puedo entender cómo los sueltan. No sé qué esperan”, manifestó.
Deberán acompañarlo para ir y volver de la escuela
La situación también modificó la rutina familiar. La madre explicó que la parada de colectivo donde ocurrió el episodio se encuentra a unos 200 metros de su vivienda, por lo que ahora deberán acompañar al adolescente cada vez que tenga que concurrir a la escuela.“Ahora lo único que nos queda es llevarlo y traerlo. No hay otra posibilidad”, afirmó.
La mujer reconoció que, como cualquier adolescente, su hijo pretende movilizarse de manera independiente, pero sostuvo que el temor generado por el ataque hace imposible mantener esa rutina.
“Con esta inseguridad, ¿qué me queda? Yo lo llevo y lo traigo, pero tampoco soy un resguardo, porque tranquilamente me pueden agarrar a mí y me pasa lo mismo. La inseguridad está instalada y es para cualquiera”, concluyó.














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