EXCLUSIVO LA RED CORRIENTES
Martha Cohen sobre la variante “Cigarra” del COVID-19: “Es más contagiosa, pero no hay que preocuparse”
En diálogo con la Radio La Red Corrientes, la patóloga pediátrica e infectóloga Martha Cohen se refirió a la detección en la Argentina de la variante Ómicron BA.3.2 del coronavirus, apodada internacionalmente como "Cicada" (cigarra o chicharra). La especialista llevó tranquilidad a la población al explicar que, si bien la cepa muestra un comportamiento intermitente y mayor nivel de contagio, la gravedad de los cuadros ha disminuido notablemente.
La Dra. Cohen detalló el origen del particular sobrenombre de esta subvariante: "Se la llama cigarra porque permanece en silencio o 'dormida' por un tiempo y de repente vuelve a resurgir. Surgió en Sudáfrica en 2024 y, tras desaparecer, ha vuelto a aparecer en varios países, entre ellos la Argentina, donde se detectaron tres casos".
Respecto a la sintomatología actual, la profesional remarcó que el virus se manifiesta de forma similar a un cuadro gripal o resfrío fuerte. "Ya no produce los síntomas de insuficiencia respiratoria que veíamos al principio; suele presentar dolor de garganta, fiebre, fatiga y dolores musculares", indicó, aunque advirtió que la población de riesgo —mayores de 75 años o personas con comorbilidades como hipertensión, diabetes u obesidad— aún debe extremar los cuidados.
Esquemas de vacunación y efectos de la pospandemia
Consultada sobre las políticas de inmunización, la médica señaló las diferencias de criterio a nivel internacional. Mientras en la Argentina se continúa promoviendo la vacunación en espacios públicos, la especialista aclaró que en Europa la aplicación ya no es masiva desde hace dos años y solo se recomienda a grupos de riesgo o personas con inmunodeficiencias. "No hay que sobrevacunar. La evidencia actual nos muestra que ya no es necesaria la inoculación generalizada para COVID-19, salvo en circunstancias específicas", afirmó.
Asimismo, Cohen reflexionó sobre las secuelas colaterales de la pandemia y el avance de la desinformación. Lementó el impacto negativo del movimiento antivacunas impulsado por fake news en redes sociales, lo que provocó la reaparición de enfermedades prevenibles como el sarampión o la tos convulsa.
Finalmente, la patóloga analizó los cambios de conducta derivados del aislamiento y la virtualidad, advirtiendo sobre la pérdida de habilidades de comunicación directa y cognitiva. "Cada día usamos cerca de 300 palabras menos porque casi todo se resuelve por mensaje o reuniones virtuales. Sin embargo, también hubo avances científicos históricos: la tecnología de ARN mensajero, desarrollada en tiempo récord para las vacunas, hoy se utiliza para tratamientos contra el cáncer y otras patologías", concluyó.
Respecto a la sintomatología actual, la profesional remarcó que el virus se manifiesta de forma similar a un cuadro gripal o resfrío fuerte. "Ya no produce los síntomas de insuficiencia respiratoria que veíamos al principio; suele presentar dolor de garganta, fiebre, fatiga y dolores musculares", indicó, aunque advirtió que la población de riesgo —mayores de 75 años o personas con comorbilidades como hipertensión, diabetes u obesidad— aún debe extremar los cuidados.
Esquemas de vacunación y efectos de la pospandemia
Consultada sobre las políticas de inmunización, la médica señaló las diferencias de criterio a nivel internacional. Mientras en la Argentina se continúa promoviendo la vacunación en espacios públicos, la especialista aclaró que en Europa la aplicación ya no es masiva desde hace dos años y solo se recomienda a grupos de riesgo o personas con inmunodeficiencias. "No hay que sobrevacunar. La evidencia actual nos muestra que ya no es necesaria la inoculación generalizada para COVID-19, salvo en circunstancias específicas", afirmó.
Asimismo, Cohen reflexionó sobre las secuelas colaterales de la pandemia y el avance de la desinformación. Lementó el impacto negativo del movimiento antivacunas impulsado por fake news en redes sociales, lo que provocó la reaparición de enfermedades prevenibles como el sarampión o la tos convulsa.
Finalmente, la patóloga analizó los cambios de conducta derivados del aislamiento y la virtualidad, advirtiendo sobre la pérdida de habilidades de comunicación directa y cognitiva. "Cada día usamos cerca de 300 palabras menos porque casi todo se resuelve por mensaje o reuniones virtuales. Sin embargo, también hubo avances científicos históricos: la tecnología de ARN mensajero, desarrollada en tiempo récord para las vacunas, hoy se utiliza para tratamientos contra el cáncer y otras patologías", concluyó.














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