ORDENAMIENTO VIAL
Remiseros habilitados denuncian competencia ilegal en la Terminal: “Estamos atados de pies y manos”
Edgardo Valdéz, remisero de Siglo XXI, advirtió en Radio La Red Corrientes sobre la presencia de vehículos no habilitados que captan pasajeros en inmediaciones de la Terminal. Aseguró que la situación perjudica a quienes trabajan legalmente y denunció casos en los que pasajeros habrían pagado hasta $20.000 o $30.000 por viajes que rondarían los $8.000.
Titulo: Edgrado Valdez, remisero
La presencia de remises no habilitados en inmediaciones de la Terminal de Ómnibus de Corrientes volvió a generar preocupación entre los trabajadores del sector. Edgardo Valdés, remisero de la empresa Siglo XXI, habló en Radio La Red Corrientes y aseguró que quienes cumplen con las habilitaciones correspondientes se encuentran en una situación de competencia desigual.
Según explicó Valdés, el problema lleva tiempo y ya realizaron reuniones y presentaciones ante diferentes autoridades en busca de una solución.
“La verdad que afecta mucho, porque se vuelve una cuesta arriba después de haber intentado varias reuniones”, sostuvo.
Denuncian cobros de hasta $30.000
Uno de los puntos más preocupantes planteados por el trabajador tiene que ver con las tarifas que, según testimonios recibidos por los propios remiseros, cobrarían algunos vehículos no habilitados.Valdés aseguró que un traslado hacia la zona céntrica puede rondar los $8.000 desde el servicio habilitado, mientras que algunos pasajeros manifestaron que les llegaron a solicitar $20.000 o incluso $30.000.
Además, relató situaciones en las que personas ofrecerían sus servicios directamente a quienes descienden de los colectivos.“Hasta inclusive suben a los colectivos a ofrecer el servicio como si fueran remises”, manifestó.
El remisero también denunció que se habrían producido situaciones en las que personas toman los bolsos de los pasajeros con la intención de conducirlos hacia determinados vehículos. “Sucedió más de una vez que se prenden de los bolsos a la gente como para obligarlos a viajar con ellos”, afirmó.
“La lucha es despareja”
Valdés explicó que los trabajadores habilitados deben cumplir con diferentes requisitos, afrontar los costos de la concesión y someterse a controles frecuentes.
“Prácticamente todos los días tenemos inspecciones acá en el ingreso y egreso de la playa de estacionamiento formal”, indicó.
Aclaró que no cuestiona esos controles, pero consideró que existe una desigualdad respecto de quienes ofrecen viajes sin identificación visible.Según explicó, una de las dificultades para realizar controles radica en que los vehículos particulares no llevan carteles que permitan determinar fácilmente que están ofreciendo un servicio de transporte.“Si no tenés una cartelería disponible a la vista, no te pueden acusar”, señaló al describir la problemática.
Reclaman mayores controles
Durante la entrevista, Valdéz aseguró que desde el sector solicitaron intervención y controles, aunque hasta el momento no encontraron una solución definitiva.También señaló que los remiseros habilitados tienen prohibido acercarse a las dársenas para captar pasajeros y deben permanecer en el sector asignado esperando que los usuarios se acerquen voluntariamente.
“Nosotros tenemos que estar sentados esperando a ver si el pasajero viene o no. Otra cosa no podemos hacer, no nos dejan”, expresó.En este sentido, sostuvo que la competencia sería bienvenida siempre que se desarrollara bajo las mismas condiciones.“Si fuera dentro de lo legal, la competencia legal bienvenida sea, porque seguramente propone mejorar el sistema o mejorar el servicio”, afirmó.
Una preocupación para quienes llegan a Corrientes
El trabajador remarcó que la Terminal constituye uno de los principales puntos de ingreso de visitantes a la ciudad y consideró necesario brindar mayor seguridad e información a quienes llegan desde otras localidades o provincias.
Ante la situación, recomendó que los pasajeros consulten previamente cuánto costará el viaje y verifiquen las condiciones del vehículo y si el servicio se encuentra habilitado.
“Pregunten cuánto les sale”, aconsejó Valdéz, quien agregó que, ante cualquier duda sobre el precio o las condiciones del servicio, los usuarios deberían buscar otra alternativa.Finalmente, resumió la situación que atraviesan los trabajadores habilitados con una contundente frase: “Estamos totalmente atados de pies y manos”.
Según explicó Valdés, el problema lleva tiempo y ya realizaron reuniones y presentaciones ante diferentes autoridades en busca de una solución.
“La verdad que afecta mucho, porque se vuelve una cuesta arriba después de haber intentado varias reuniones”, sostuvo.
Denuncian cobros de hasta $30.000
Uno de los puntos más preocupantes planteados por el trabajador tiene que ver con las tarifas que, según testimonios recibidos por los propios remiseros, cobrarían algunos vehículos no habilitados.Valdés aseguró que un traslado hacia la zona céntrica puede rondar los $8.000 desde el servicio habilitado, mientras que algunos pasajeros manifestaron que les llegaron a solicitar $20.000 o incluso $30.000.
Además, relató situaciones en las que personas ofrecerían sus servicios directamente a quienes descienden de los colectivos.“Hasta inclusive suben a los colectivos a ofrecer el servicio como si fueran remises”, manifestó.
El remisero también denunció que se habrían producido situaciones en las que personas toman los bolsos de los pasajeros con la intención de conducirlos hacia determinados vehículos. “Sucedió más de una vez que se prenden de los bolsos a la gente como para obligarlos a viajar con ellos”, afirmó.
“La lucha es despareja”
Valdés explicó que los trabajadores habilitados deben cumplir con diferentes requisitos, afrontar los costos de la concesión y someterse a controles frecuentes.
“Prácticamente todos los días tenemos inspecciones acá en el ingreso y egreso de la playa de estacionamiento formal”, indicó.
Aclaró que no cuestiona esos controles, pero consideró que existe una desigualdad respecto de quienes ofrecen viajes sin identificación visible.Según explicó, una de las dificultades para realizar controles radica en que los vehículos particulares no llevan carteles que permitan determinar fácilmente que están ofreciendo un servicio de transporte.“Si no tenés una cartelería disponible a la vista, no te pueden acusar”, señaló al describir la problemática.
Reclaman mayores controles
Durante la entrevista, Valdéz aseguró que desde el sector solicitaron intervención y controles, aunque hasta el momento no encontraron una solución definitiva.También señaló que los remiseros habilitados tienen prohibido acercarse a las dársenas para captar pasajeros y deben permanecer en el sector asignado esperando que los usuarios se acerquen voluntariamente.
“Nosotros tenemos que estar sentados esperando a ver si el pasajero viene o no. Otra cosa no podemos hacer, no nos dejan”, expresó.En este sentido, sostuvo que la competencia sería bienvenida siempre que se desarrollara bajo las mismas condiciones.“Si fuera dentro de lo legal, la competencia legal bienvenida sea, porque seguramente propone mejorar el sistema o mejorar el servicio”, afirmó.
Una preocupación para quienes llegan a Corrientes
El trabajador remarcó que la Terminal constituye uno de los principales puntos de ingreso de visitantes a la ciudad y consideró necesario brindar mayor seguridad e información a quienes llegan desde otras localidades o provincias.
Ante la situación, recomendó que los pasajeros consulten previamente cuánto costará el viaje y verifiquen las condiciones del vehículo y si el servicio se encuentra habilitado.
“Pregunten cuánto les sale”, aconsejó Valdéz, quien agregó que, ante cualquier duda sobre el precio o las condiciones del servicio, los usuarios deberían buscar otra alternativa.Finalmente, resumió la situación que atraviesan los trabajadores habilitados con una contundente frase: “Estamos totalmente atados de pies y manos”.














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