Pedro Machado (62), acusado de intentar matar a su exmujer y al actual concubino de ella, se entregó ayer a la mañana a la policía y quedó preso e incomunicado a disposición del Juzgado de Instrucción de Paso de los Libres. 

El hombre era buscado desde el domingo a la noche, cuando atacó a Isabel Arias (47) y a su pareja en su domicilio de la localidad de Tapebicuá.
Los heridos evolucionan. La mujer recibió puntazos en la espalada y cortes en el brazo y muslo izquierdo. 

El martes fuentes policiales ya  habían adelantado que el fugitivo no estaba en condiciones de mantenerse oculto por mucho tiempo y se evaluaba la posibilidad de entregarse, lo que finalmente se concretó en la mañana de ayer. 

También se especuló con que existía la posibilidad que podía buscar ayuda para cruzar el río Uruguay y refugiarse en algún campo de la costa de Brasil. 
Había desaparecido de los lugares que siempre frecuentaba por lo que se dispararon las sospechas sobre su destino para tratar de eludir la acción de la Justicia. 

Con la detención de Machado,   su exmujer y sus hijos quedaron un poco más tranquilos. Habían admitido que tenían miedo de un nuevo ataque. 

A cuchillazos

El domingo 8, poco después de las 20, en el domicilio de Ituzaingó  y Florida, de la localidad de Tapebicuá, llegó Pedro Machado y, en medio de insultos, atacó a su exmujer, Isabel Ramona Arias (47), y a su actual pareja. 

La señora recibió puntazos en la espalda, cortes en un brazo y en una pierna en tanto que su concubino sufrió varias puñaladas. 
La mujer fue derivada al hospital San José de Paso de los Libres, mientras que su concubino quedó internado en el hospital de Yapeyú. 

Uno de los hijos de la damnificada, al llegar a la casa, se encontró con la escena y avisó a la policía . Machado rompió el vínculo matrimonial con Arias en 2011. 
La mujer es madre de 11 hijos, pero solo 3 viven con ella. 
Al momento del incidente se hallaban en el fondo del inmueble escuchando música y por el volumen no advirtieron la situación.
Uno de los hijos que encontró a su madre herida alertó a sus hermanos que estaban en el fondo del patio y no habían advertido lo que pasó. Buscaron ayuda y trasladaron a los dos heridos al hospital local.  

Después de la separación, Arias rehizo su vida sentimental. Desde entonces cada uno tomó un rumbo distinto. 
Pero, con frecuencia, Machado concurría a la casa y molestaba a su exmujer.

En la comisaría local hay registro de denuncias de la señora sobre agresiones, amenazas y otras cuestiones de violencia. 
Otra de sus hijas, Lucía Machado, definió al padre como un “hombre violento y alcohólico”.
Advirtió que “en la vivienda tiene armas de fuego y eso es peligroso”.