El convenio, sellado en el marco de la reforma laboral entre la empresa Mirgor y el sindicato SMATA, marca un precedente en las relaciones laborales argentinas. El sistema busca proteger los puestos de trabajo adaptando la jornada ante las caídas de producción sin tocar los salarios.
En un escenario de alta incertidumbre para la actividad industrial, el abogado laboralista Pablo Gleizes confirmó la suscripción del primer convenio privado de Banco de Horas en la Argentina. El acuerdo histórico fue pactado entre la firma tecnológica y autopartista Mirgor y el Sindicato de Mecánicos y Afines del Transporte Automotor (SMATA), apuntando a blindar el empleo frente a los vaivenes de la economía.
En declaraciones a La Red Corrientes, el especialista destacó que la herramienta “cambia el posicionamiento del juego laboral”, permitiendo que las terminales fabriles adapten sus ritmos de trabajo ante la falta de insumos o el desplome de la demanda, evitando de forma directa los despidos o las suspensiones.
El régimen entrará en vigencia formal a partir de julio de 2026 por un período inicial de 12 meses, prorrogable si persiste la recesión. Se aplicará en las plantas bonaerenses de Mirgor (Garín, Escobar y Baradero Ontech) y fijará un tope máximo de 200 horas anuales por operario.
¿Cómo funcionará el sistema de “Débitos y Créditos”?
El mecanismo operará mediante una compensación de tiempo que resguarda el bolsillo del trabajador en las épocas de baja actividad:
- Fase de Débito (Baja producción): Si la planta debe frenar la actividad por falta de piezas o caída en las ventas, los operarios podrán retirarse antes de sus puestos de trabajo. Seguirán percibiendo el 100% de sus sueldos, pero ese tiempo no trabajado se registrará como un saldo deudor en el Banco de Horas.
- Fase de Crédito (Recuperación): Cuando la demanda se normalice, la empresa tendrá la facultad de solicitar jornadas adicionales para saldar las horas adeudadas, respetando un esquema que beneficia al empleado.
“Si un trabajador debe 15 horas y realiza 10 horas adicionales, su deuda queda saldada”, ejemplificó Gleizes.
El beneficio gremial y las limitaciones del acuerdo
Uno de los puntos más atractivos del pacto fue el beneficio financiero conseguido por el gremio SMATA: cada hora de recuperación realizada en época de alta demanda valdrá por una hora y media. Es decir, se aplica un “rendimiento extra” del 50% para acelerar la cancelación de la deuda del operario.
| Regulación del Banco de Horas |
| Días permitidos: Las horas de recuperación solo podrán programarse de lunes a viernes. |
| Fines de semana excluidos: Los sábados, domingos y feriados quedan fuera del sistema y se abonarán bajo el régimen de horas extras tradicionales. |
| Cláusula de caducidad: Si al término de los 12 meses la empresa no generó el volumen de producción necesario para que el personal devuelva las horas, el saldo se anulará o renegociará, impidiendo que los empleados arrastren deudas indefinidas. |





























