La investigación, realizada por la museóloga Jésica Flores, aborda el “ñande reko” de la comunidad y su íntimo vínculo con el patrimonio religioso. El trabajo superó una rigurosa evaluación de un comité académico de varios países de Latinoamérica.

La rica identidad cultural de la provincia de Corrientes sumó un nuevo hito de reconocimiento académico a nivel global. Jésica Flores, museóloga y responsable del Museo de Arte Sacro de Loreto, presentó una profunda investigación sobre la idiosincrasia de la comunidad de San Miguel y su particular relación con el patrimonio religioso, en el marco de un prestigioso congreso internacional dedicado a la cultura, la historia y la antropología.

En diálogo con Radio La Red Corrientes, Flores detalló que el proyecto nació como el desglose de una línea de investigación más amplia que viene desarrollando en la región. El estudio hace eje en las costumbres locales, el modo de vida rural y el “ñande reko” (término guaraní que define la “manera propia de ser y vivir” de una comunidad).

La mixtura de dos mundos que sigue viva

El corazón de la ponencia radica en cómo los sanmigueleños mantienen un vínculo activo y cotidiano con sus imágenes sagradas, fusionando la herencia de las misiones jesuíticas con las raíces ancestrales guaraníes.

  • Patrimonio vivo: A diferencia de otros legados arqueológicos que solo se observan en museos, la investigadora demostró que en San Miguel estas tradiciones se palpan en el día a día.
  • El “Caruazú”: Como uno de los ejemplos más claros de esta fusión, Flores expuso la vigencia del tradicional almuerzo comunitario. Se trata de una gran mesa abierta donde todo el pueblo comparte alimentos en honor al santo patrono, reflejando el espíritu de reciprocidad de las antiguas misiones.

“Buscamos visibilizar cómo las tradiciones heredadas de la fusión jesuítico-guaraní no son algo del pasado, sino que continúan moldeando la vida cotidiana y la fe de nuestra gente”, destacó la especialista.