El concejal Jorge Campos lamentó la polémica generada por el Poder Ejecutivo Nacional al modificar la denominación del espacio temático. Aseguró que la causa Malvinas es un símbolo de unidad y que la medida genera una “competencia innecesaria” entre excombatientes.
En una clara muestra de sintonía respecto a una de las causas más sensibles para la provincia, el Concejo Deliberante de la Ciudad de Corrientes aprobó por unanimidad una declaración parlamentaria en rechazo al repentino cambio de nombre del Museo Malvinas e Islas del Atlántico Sur, ubicado en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Asimismo, el cuerpo legislativo formalizó un pedido de informes a las autoridades nacionales para conocer los fundamentos de la medida.
En diálogo con Radio La Red Corrientes, el concejal Jorge Campos explicó que la iniciativa nació de la preocupación colectiva del arco político local ante una decisión que toca fibras muy íntimas para la comunidad correntina, una de las jurisdicciones que mayor cantidad de soldados aportó a la gesta de 1982.
El respeto a la soberanía y la memoria correntina
Si bien el edil reconoció que la modificación de nombres en las dependencias federales es una “facultad e incumbencia exclusiva del Poder Ejecutivo Nacional”, remarcó que el peso histórico de Corrientes en el conflicto bélico legitimaba la postura del Concejo.
- Campos subrayó el sacrificio de cientos de jóvenes correntinos que combatieron en el archipiélago y de aquellos que dejaron su vida en las islas.Para el legislador municipal, Malvinas representa una causa que trasciende cualquier tipo de bandera o interna partidaria.
“Generar una grieta en torno a Malvinas no vale la pena. Es una causa que atraviesa a toda la sociedad argentina y particularmente a toda la provincia de Corrientes; escuchar la Marcha de las Malvinas o presenciar un desfile de excombatientes todavía nos emociona hasta las lágrimas”, expresó el concejal.
Una discusión que divide en lugar de sumar
El punto central del debate en el recinto radicó en el modo en que se gestionó el cambio. Según detalló Campos, el museo original portaba un nombre ligado a la memoria colectiva del conflicto, y si bien la nueva denominación propuesta por Nación también corresponde a un veterano de guerra, la sustitución generó un malestar evitable.





























