La ingeniera agrónoma y doctora en Recursos Naturales del INTA, Carolina Fernández , aseguró que la región comenzó a transitar una fase de El Niño de intensidad débil, aunque aclaró que sus efectos más notorios recién podrían sentirse dentro de unos dos meses.

En diálogo con Radio La Red Corrientes, la especialista explicó que, si bien ya se habla del inicio del fenómeno climático, por el momento las precipitaciones continúan dentro de los parámetros habituales para la época.

“Ya se empezó a atravesar la fase de un Niño débil, pero para que impacte en nuestra región todavía va a tardar unos dos meses en llegar”, indicó.

Fernández López recordó que durante junio las lluvias se mantuvieron en valores normales y señaló que, aunque julio podría registrar algunas precipitaciones adicionales, sigue siendo históricamente el mes con menores registros pluviométricos del año.

Preocupación por la humedad acumulada

La especialista advirtió que el principal factor a tener en cuenta no será únicamente la cantidad de lluvia, sino la humedad que ya presentan los suelos.

Explicó que, tras las precipitaciones registradas en los últimos meses, los terrenos recuperaron buena parte de su capacidad hídrica, por lo que nuevas lluvias podrían generar rápidamente anegamientos y complicaciones para la producción.

“Los suelos ya recuperaron bastante humedad. Una lluvia, aunque no sea tan intensa, puede generar barro y encharcamientos, especialmente en los lugares donde se concentra el ganado”, sostuvo.

En ese sentido, recomendó a los productores prestar especial atención a las zonas bajas de los campos para evitar inconvenientes sanitarios y de manejo de los animales.

Riesgos para la producción animal

Fernández señaló que el exceso de humedad también incrementa la aparición de enfermedades en los rodeos.Comentó que especialistas de la Facultad de Ciencias Veterinarias vienen trabajando en la prevención de patologías que afectan las pezuñas del ganado cuando permanecen durante largos períodos sobre terrenos embarrados.

“La humedad no solo afecta a los cultivos; también puede provocar enfermedades en los animales. Es un aspecto que muchas veces pasa desapercibido y requiere atención”, remarcó.

El valor de la agricultura familiar

Durante la entrevista, la profesional también destacó el rol que cumple la agricultura familiar en el abastecimiento de alimentos frescos y saludables.Si bien reconoció que el sector ha atravesado dificultades debido a los cambios institucionales y la reducción de equipos técnicos de acompañamiento, resaltó que continúa siendo un pilar fundamental para muchas economías regionales.

Además, valoró el crecimiento de las ferias de productores como espacios de comercialización directa entre quienes producen y los consumidores.”En las ferias encontramos alimentos frescos, producidos con mucho cuidado y con un fuerte compromiso de las familias que viven de esa actividad”, expresó.

Finalmente, recordó que hacia fines de julio volverá a realizarse una nueva edición de la tradicional feria de la agricultura familiar, donde productores de la región ofrecerán frutas, verduras, huevos y otros alimentos elaborados de manera artesanal.