El capitán argentino, que falló un penal en el arranque, marcó los dos tantos del triunfo 2-0. Con estas anotaciones, el astro llegó a los 17 goles y se convirtió en el máximo goleador de toda la historia de los Mundiales.

La Selección Argentina consiguió una trabajada victoria por 2-0 ante Austria en el AT&T Stadium de Dallas, sellando su clasificación a la siguiente fase del Mundial 2026 en el marco de la fecha del Grupo J. En una jornada que quedará grabada en las páginas doradas del fútbol internacional, Lionel Messi fue el héroe absoluto al marcar un doblete y convertirse en el máximo anotador de la historia de las Copas del Mundo con 17 goles, quebrando el récord que ostentaba el alemán Miroslav Klose (16).

Un primer tiempo de tensiones y desahogo histórico

El encuentro comenzó con emociones fuertes. Apenas a los 6 minutos, tras una intervención del VAR, el árbitro egipcio Amin Mohamed Omar convalidó un penal por una clara infracción sobre Lautaro Martínez. Messi asumió la responsabilidad desde los doce pasos a los 8 minutos, pero su remate se abrió demasiado y se estrelló contra el palo izquierdo de Alexander Schlager.

El penal fallado golpeó anímicamente a los dirigidos por Lionel Scaloni. Austria, bajo la intensa presión comandada por Ralf Rangnick, le quitó la pelota a la Albiceleste y dominó el mediocampo durante varios pasajes de la primera mitad. Argentina sufrió en defensa y se vio incómoda ante las arremetidas de Marcel Sabitzer.

Sin embargo, la jerarquía apareció a los 38 minutos. Tras una gran triangulación colectiva, el lateral Facundo Medina desbordó por la izquierda y metió un centro rasante perfecto al corazón del área: Messi apareció de primera para definir cruzado, marcar el 1-0 y desatar la locura al quebrar el récord histórico de los Mundiales.

Complemento de pierna fuerte, cambios tácticos y la seguridad del “Dibu”

El segundo tiempo inició con una Austria volcada al ataque buscando el empate, lo que encendió las alarmas en el banco argentino. A los 47 minutos, Cristian “Cuti” Romero sufrió un fuerte dolor en su rodilla derecha y, aunque intentó continuar, debió ser reemplazado a los 57′ por Nicolás Otamendi.

Inmediatamente después del cambio, Emiliano “Dibu” Martínez apareció en toda su dimensión para salvar el arco argentino tras desviar un peligroso tiro libre ejecutado por Sabitzer.

Viendo el desgaste físico de sus dirigidos, Scaloni movió el banco a los 63 minutos con los ingresos de Julián Álvarez y Nicolás González (quien tuvo el segundo de cabeza tras un córner). Más tarde, a los 81′, se dio el debut en este Mundial de Leandro Paredes y Nicolás Tagliafico para refrescar las líneas y dormir el partido ante los desesperados centros aéreos de los europeos.

El broche de oro en el descuento

Cuando el partido moría y Austria buscaba con lo último a través de un cabezazo de Patrick Wimmer que pasó cerca, llegó el golpe final.

A los 94 minutos, tras una jugada accidentada y plagada de múltiples rebotes dentro del área austríaca, Lionel Messi volvió a capturar el balón para estampar el 2-0 definitivo en el marcador.

Con este resultado, Argentina resistió el rigor físico de un rival durísimo, sumó tres puntos clave para avanzar de ronda en la cita mundialista y celebró la vigencia inagotable de su capitán, quien decoró su tarde de leyenda estirando su marca a 17 gritos sagrados en seis ediciones disputadas.