En el marco de las celebraciones por la festividad de Nuestra Señora de Itatí, el párroco Leonardo Guedes destacó la masiva concurrencia de fieles a la parroquia ubicada en la intersección de Teniente Ibáñez y Blas Parera, en la ciudad de Corrientes, donde durante toda la jornada se desarrollan misas, procesiones y bendiciones para quienes no pudieron peregrinar hasta la Basílica de Itatí.

Durante una entrevista realizada por el móvil de Frenky Acevedo para Radio La Red Corrientes, el sacerdote manifestó su sorpresa por la cantidad de personas que participaron desde las primeras horas de la mañana.

“Hoy a las ocho ya había bastante gente. Me sorprendió porque es un día laboral y, aun así, muchas personas se acercaron a compartir esta fiesta de la Virgen”, expresó.

Un lugar para quienes no pudieron viajar a Itatí

El sacerdote explicó que la celebración busca acercar la festividad mariana a los fieles que, por diferentes motivos, no pudieron trasladarse hasta la Basílica de Itatí.

“Muchos están peregrinando a Itatí, como es habitual, pero quienes no pueden hacerlo encuentran aquí un espacio para vivir la misma celebración en el aniversario de la Coronación Pontificia de Nuestra Señora de Itatí y del nombramiento de la Basílica”, señaló.

Según indicó, numerosas personas llegan con pedidos vinculados a problemas de salud, conflictos familiares y situaciones personales que atraviesan con gran dificultad.

“La gente viene llorando, buscando que la Virgen interceda por ellos. Muchos ya agotaron todas sus fuerzas tratando de resolver problemas de salud o conflictos familiares y vienen a pedir una ayuda del cielo”, afirmó.

“La Virgen nos enseña el valor del silencio y la paciencia”

Durante su reflexión, Guedes destacó el ejemplo de María como un camino de esperanza para quienes atraviesan momentos difíciles.

“La Virgen nos enseña con su silencio y con la paciencia. Muchas veces gastamos toda nuestra inteligencia y nuestra fuerza de voluntad, pero no alcanza. Ella nos muestra que la paz también nace de la confianza en Dios”, expresó.

Asimismo, sostuvo que la comunidad parroquial busca acompañar a quienes se acercan no solo con palabras de aliento, sino también con la fe y la oración.

Bendición de vehículos y actividades para toda la familia

Como parte de la programación, la parroquia realizó durante la mañana la tradicional bendición de motocicletas, automóviles y bicicletas, una práctica que cada año reúne a numerosos vecinos.

“Invitamos a todos a traer sus vehículos para recibir la bendición… vehículos normales, no escobas mágicas”, bromeó el sacerdote, despertando sonrisas entre los presentes.

La jornada también contempla la procesión prevista para las 17, la misa central a las 18 y una última celebración a las 20, además de una chocolatada comunitaria para compartir entre los asistentes.

Un comedor que asiste a más de 200 personas

Durante la entrevista, el padre Guedes también hizo referencia a la realidad social que atraviesa el barrio y al trabajo solidario que desarrolla la parroquia.

“Actualmente asistimos a 219 personas a través del comedor. Es una ayuda pequeña porque damos un plato de comida, pero después vuelve el hambre. Por eso también queremos ofrecer un alimento para el alma”, explicó.

En ese sentido, remarcó que muchas personas llegan afectadas no solo por necesidades económicas, sino también por situaciones emocionales y familiares.

“Hay mucha tristeza, muchas heridas y conflictos. Nosotros queremos acercar a Jesucristo, porque creemos que es el verdadero camino para recuperar la esperanza”, concluyó.