En diálogo con Radio La Red Corrientes, Vanessa Fernández, madre de Leila, la joven brutalmente agredida a la salida del boliche “Tampa”, relató la dramática secuencia que terminó con su hija internada en estado grave tras sufrir una golpiza y un posterior siniestro vial.

Una emboscada planificada

Según el testimonio de la madre, el conflicto se originó dentro del establecimiento nocturno, donde un grupo de tres jóvenes comenzó a molestar a Leila y a sus amigos. Al finalizar la noche, las agresoras aguardaron afuera del boliche para emboscarlas. “Tres chicas, identificadas en los videos con camisetas de la Selección Argentina, atacaron a Leila y a su amiga Leonela. A Leila la tomaron del brazo y del pelo, tirándola al suelo, donde le propinaron reiteradas patadas y trompadas.Durante la golpiza, las atacantes le rompieron los anteojos recetados a la víctima, quien posee una seria dificultad visual y no logra ver nada sin ellos”.

El siniestro vial posterior

Fernández aclaró las versiones encontradas y confirmó que el accidente de tránsito ocurrió después de la pelea. Tras el ataque, Leila subió a su motocicleta en un estado de profunda confusión, nerviosismo y con la visión severamente disminuida por la rotura de sus cristales. Pocas cuadras más adelante, en la intersección de Costanera y Pellegrini, impactó directamente contra un acoplado que se encontraba estacionado.

Parte médico: Terapia Intensiva

Actualmente, la joven se encuentra internada en el Hospital Escuela. Su madre detalló que, si bien el último informe del sector de terapia intensiva indica que está “estable” y no ha empeorado, su cuadro general sigue siendo grave debido a la sumatoria de las lesiones: ” Presenta severos traumatismos faciales y craneales, incluyendo la rotura del mentón, de la nariz y del maxilar en la zona dental. Sufrió una herida de gran consideración en la pierna con compromiso muscular, la cual ya fue suturada y afortunadamente no afectó arterias principales”

Falta de detenidos y reclamo judicial

La causa avanza con irregularidades según la familia. Vanessa Fernández denunció públicamente que en la Comisaría Segunda inicialmente se resistieron a tomarle la denuncia formal, indicándole que debía realizar una ampliación sobre lo ya declarado por la amiga de su hija.

“Me dijeron que la causa primero la carátularon como lesiones leves, pero yo agregué que a mi hija le dieron una golpiza muy brutal”, expresó indignada Fernández.

A pesar de que las tres agresoras se encuentran completamente identificadas por los registros fílmicos de la pelea, la policía confirmó a la familia que ninguna de ellas ha sido detenida hasta el momento. La evolución de Leila determinará los próximos pasos médicos y legales de una causa que genera profunda indignación en la comunidad.