En el marco del Día Mundial de la Zoonosis, que se conmemora cada 6 de julio en homenaje a la primera aplicación exitosa de la vacuna antirrábica realizada por Louis Pasteur en 1885, el médico veterinario Federico Urrutia dialogó con Radio La Red Corrientes y remarcó la importancia de mantener al día la vacunación de perros y gatos para prevenir una enfermedad que continúa siendo letal en los animales.
Durante la entrevista, el profesional explicó que la vacuna antirrábica debe aplicarse una vez al año y que la primera dosis se coloca a partir de los tres meses de vida de las mascotas.
“La vacuna antirrábica es de aplicación anual y, en el caso de los perros y gatos, la primera dosis se administra a partir de los tres meses. Luego debe reforzarse todos los años”, indicó.
Una responsabilidad de todos los tutores
Urrutia destacó que en los últimos años se produjo un cambio positivo en la relación entre las personas y sus animales de compañía.
“Hoy los tutores son mucho más responsables, mantienen un contacto permanente con su veterinario y entienden que la prevención es fundamental, no solo para proteger a la mascota, sino también a toda la familia”, señaló.
Además recordó que las zoonosis comprenden todas aquellas enfermedades que pueden transmitirse entre animales y seres humanos, ya sea por virus, bacterias, hongos o parásitos.
“Todas las mascotas deben vacunarse”
Uno de los conceptos que más enfatizó el veterinario fue que la vacunación no debe limitarse a los animales que salen a la calle.
“Es un grave error pensar que solo deben vacunarse los perros o gatos que tienen contacto con otros animales. Todas las mascotas deben recibir la vacuna antirrábica, incluso si viven en un departamento y casi no salen”, afirmó.
Explicó que el virus puede transmitirse de distintas maneras, siendo los murciélagos uno de los principales reservorios, por lo que ningún animal está completamente exento del riesgo de exposición.
“Necesitamos que todos los animales estén vacunados regularmente para evitar la propagación de una enfermedad tan grave”, sostuvo.
La rabia puede presentar síntomas poco evidentes
Urrutia también advirtió sobre la existencia de una etapa conocida como rabia muda o rabia silente, en la que los síntomas pueden confundirse con otras enfermedades.
“El animal puede mostrarse más triste, apagado, dejar de comer o cambiar su comportamiento. Muchas veces esos signos se atribuyen a otros problemas de salud y no se piensa en la rabia”, explicó.
Por ese motivo recomendó consultar siempre con un veterinario ante cualquier cambio de conducta y cumplir estrictamente con el calendario sanitario.
Una enfermedad letal en animales
El especialista recordó que la rabia tiene una elevada mortalidad en los animales.
“La rabia es 100 % letal para las mascotas. Una vez que desarrollan la enfermedad, lamentablemente terminan falleciendo pocos días después”, afirmó.
Asimismo, explicó que el diagnóstico definitivo solo puede confirmarse mediante estudios realizados luego del fallecimiento del animal.
En contraste, destacó que en las personas la enfermedad puede tratarse si se actúa rápidamente tras una posible exposición.
“Tomada a tiempo en humanos, la rabia puede tratarse y curarse. Esa es la buena noticia”, indicó.
“Libres de rabia, pero gracias a la vacunación”
Finalmente, Urrutia recordó que la Argentina mantiene el estatus de país libre de rabia urbana gracias a las campañas de inmunización sostenidas durante años.
“La Argentina hoy es un país libre de rabia con vacunación. Y esa aclaración es muy importante. Para mantener esa condición necesitamos que toda la población comprenda la importancia de vacunar a sus mascotas todos los años”, concluyó.
Durante el programa también se recordó que tanto los municipios como las facultades de Veterinaria realizan periódicamente campañas gratuitas de vacunación antirrábica y de tenencia responsable, con el objetivo de facilitar el acceso a la inmunización y reforzar la prevención de esta enfermedad.































