En una nueva recorrida matutina de Radio La Red Corrientes, el móvil de Frenky Acevedo se trasladó hasta el mercado para pulsar la realidad de los precios de frutas y verduras, un sector fuertemente golpeado por las bajas temperaturas estacionales. En diálogo con Torres, uno de los experimentados puesteros locales, se detalló el complejo panorama que afrontan tanto comerciantes como clientes.

El golpe del invierno en los precios

La gran sorpresa de la semana se la llevó el morrón rojo, cuyo valor experimentó un salto drástico debido al frío y a la transición hacia la producción bajo galpón (invernadero).

  • Morrón rojo: Se ubica en los $6.000 el kilo por mercadería de primera calidad, habiendo estado a $4.000 la semana anterior.
  • Zapallito tronco: Es otro de los productos que registra incrementos por no ser de cultivo a campo libre en esta época.

En contraste, los productos “de hoja” se encuentran en su momento de mayor abundancia y sostienen valores accesibles:

  • Acelga: $2.000 el mazo grande.
  • Lechuga: Entre $2.500 y $3.000 en verdulerías.
  • Papas: 2 kilos por $2.500.
  • Cebollas: 2 kilos por $2.000.
  • Zanahorias: $1.500 el kilo (o promoción de 2 kilos por $2.500).

El “boom” de los combos: ganarle a la inflación sin pasar vergüenza

Una de las postales más interesantes que dejó el móvil es el cambio en los hábitos de compra. Ante la imposibilidad de llevar grandes cantidades, los feriantes implementaron con éxito los combos de verduras armados.

“La gente ve el combo y lleva. A veces da vergüenza pedir un cuartito de morrón, un cuartito de cebolla o de zanahoria; al ver el cartel con el combo listo, directamente lo piden”, confesó Torres.

Uno de los productos estrella de la jornada es el bolsito para sopa (ideal para afrontar las jornadas frescas), que viene completamente preparado para cuatro personas a un precio cerrado de $3.000. Según explicaron, preparan entre 30 y 40 bolsas diarias y se agotan por completo antes del cierre.

Organización y dinámica feriante

La feria, que funciona formalmente de 8:00 a 13:00 horas, nuclea actualmente a unos 20 puestos de verduleros coordinados con el municipio. Para garantizar el espacio de trabajo y sostener el nivel de ventas, trabajan bajo una modalidad rotativa: 10 puestos una semana y los otros 10 la semana siguiente.

La clientela local, que ya conoce la dinámica, suele encargar sus listas temprano por la mañana o pedir que les preparen los pedidos para retirarlos a última hora, asegurándose así la mejor calidad del día antes de que empiece a escasear la mercadería fresca.