El nuevo Índice Barrial de Precios (IBP) revela que la Canasta Básica Total aumentó un 2,40% en el último mes. Los alimentos de almacén, como la polenta y el arroz, lideraron las subas con incrementos superiores al 20%.
El Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana (ISEPCi) presentó su Informe N°70 del Índice Barrial de Precios (IBP), correspondiente al mes de marzo de 2026. Los datos, relevados en más de 300 comercios de cercanía en cinco localidades de la provincia, confirman la creciente dificultad de los hogares correntinos para cubrir sus necesidades básicas.
Las cifras del costo de vida
Según el relevamiento, una familia tipo (compuesta por dos adultos y dos niños) requirió $1.158.439,03 para acceder a la Canasta Básica Total (CBT) y evitar caer bajo la línea de pobreza. Por otro lado, para cubrir únicamente la Canasta Básica Alimentaria (CBA) y no encontrarse en situación de indigencia, el mismo grupo familiar necesitó $514.861,79.
En términos porcentuales, ambas canastas registraron una suba mensual del 2,40%, lo que representa un incremento de $27.145 en el presupuesto total de un hogar en solo 30 días.
Alimentos: Polenta y quesos por las nubes
El rubro Almacén fue el que más aumentó durante marzo, con un alza promedio del 3,15%. Dentro de este sector, algunos productos básicos mostraron saltos alarmantes:
- Polenta: 27,27%
- Queso de rallar: 26,05%
- Arroz: 21,43%
- Yerba y Queso Cuartirolo: 20,00%
En el rubro Carnicería, que tuvo un incremento mensual del 1,94%, se destacaron las subas en el hígado (36,25%) y el asado (28,00%). Por su parte, en la Verdulería (1,77% de aumento), el zapallo lideró los incrementos con un 29%.
Un año de aumentos y pérdida de poder adquisitivo
La variación interanual (marzo 2025 – marzo 2026) muestra que la Canasta Básica Alimentaria subió un 26,68%, mientras que la variación acumulada en lo que va del año 2026 ya alcanza el 9,48%.
Silvana Lagraña, directora del ISEPCi Corrientes, advirtió sobre el impacto negativo de estas cifras: “Las familias siguen perdiendo poder adquisitivo real, limitando el acceso a servicios esenciales como educación, transporte y vivienda. El costo de la vida continúa siendo alto frente a ingresos que, en muchos casos, están congelados o suben por debajo de la inflación”.
Desempleo y deuda familiar
Lagraña también cuestionó el optimismo oficial respecto a la baja de la inflación: “La realidad cotidiana muestra que la situación se complica por políticas regresivas. El desempleo trepó al 7,5% y el trabajo informal alcanza el 43%”.
Según el informe, esta brecha entre salarios y precios está empujando a los hogares a cambios de hábitos drásticos, como la sustitución o eliminación de consumos básicos y el creciente endeudamiento mediante créditos para poder llegar a fin de mes.





























