Tras una denuncia vecinal y la intervención de la Municipalidad de Corrientes, un perro llamado “Jack” fue retirado de un domicilio en el barrio Costa Esperanza. El animal presentaba heridas graves y no recibía el tratamiento veterinario adecuado. Eduardo Osuna, del área de Bienestar Animal de la comuna, detalló el operativo que terminó con el traslado del can a un lugar seguro para su recuperación.


La denuncia y el primer contacto

El caso se inició el pasado 22 de abril, cuando ingresó un reclamo a la línea 147 alertando sobre un animal con heridas severas. En conjunto con la Fundación Mi Huella, personal municipal se presentó en el lugar para verificar el estado de la mascota.

“Encontramos un animal con una herida muy importante en su pata trasera derecha”, explicó Osuna. Si bien el tutor del perro aseguró que estaba bajo cuidado, los inspectores detectaron que solo se le realizaban “curaciones caseras” que no resultaban efectivas para la gravedad del cuadro.

Intervención judicial y entrega voluntaria Ante la falta de avances en la salud del perro y las malas condiciones de higiene del entorno, que dificultaban su curación (tenía la pata “en carne viva”), el área de Bienestar Animal elevó un informe a la Fiscalía.

En la jornada de ayer, con acompañamiento policial, se procedió a solicitar la entrega voluntaria del animal. “La vecina accedió y entendió que el lugar donde vivía Jack no era óptimo para su recuperación por el ambiente en el que se encontraba”, señaló el funcionario municipal.

El camino a la recuperación Jack ya se encuentra en un hogar de tránsito y fue atendido por profesionales veterinarios para iniciar el tratamiento correspondiente. Desde el área de Bienestar Animal confirmaron que se remitió toda la información a la justicia para que continúen las actuaciones legales pertinentes contra los responsables del descuido.