El director de la Fundación Tejido Urbano, Fernando Álvarez de Celis, afirmó que el crecimiento de las ciudades argentinas se produjo “sin planificación urbana” y sostuvo que el norte del país presenta los mayores niveles de vulnerabilidad habitacional, de acuerdo con un informe elaborado por la entidad sobre las condiciones de vida en 80 ciudades con más de 50.000 habitantes.
En una entrevista concedida a Radio La Red Corrientes, el especialista explicó que el estudio analiza siete dimensiones vinculadas a la calidad del hábitat, entre ellas el hacinamiento, las condiciones de las viviendas, el acceso a servicios básicos y la seguridad en la tenencia de la tierra, utilizando datos del Censo Nacional 2022.
Según Álvarez de Celis, los resultados evidencian una marcada brecha regional. “Las localidades del norte argentino aparecen en una posición de mayor vulnerabilidad habitacional, mientras que las ciudades intermedias del centro del país y la Patagonia muestran mejores indicadores”, señaló.
El exsecretario de Planificación Territorial y Obra Pública sostuvo que el principal problema es la falta de una planificación urbana sostenida. “En Argentina la planificación siempre va por detrás del crecimiento urbano. Empezamos a planificar cuando los problemas ya existen, en lugar de anticiparnos y evitarlos”, afirmó.
En ese sentido, explicó que el país experimentó una fuerte expansión horizontal de sus ciudades, muchas veces sin el acompañamiento de infraestructura, servicios públicos ni espacios verdes. “Se permitió el crecimiento de loteos y asentamientos sin una planificación previa, lo que derivó en barrios con déficits estructurales y viviendas construidas en zonas ambientalmente vulnerables”, indicó.
Respecto de Corrientes, el especialista señaló que la provincia refleja muchas de las dificultades que presenta el norte argentino. Entre los aspectos que más le preocupan mencionó la situación dominial de numerosas familias, ya que muchas viviendas carecen de escrituras o títulos de propiedad regularizados.
“Lamentablemente, en Corrientes este indicador está por encima de la media nacional. La falta de regularización dominial limita el acceso a créditos hipotecarios, dificulta la compra y venta de inmuebles y termina afectando la calidad de vida de las familias”, remarcó.
Álvarez de Celis también advirtió que el crecimiento económico por sí solo no garantiza un desarrollo urbano ordenado. Como ejemplo mencionó las zonas vinculadas a Vaca Muerta y a la explotación del litio, donde, según explicó, el aumento de la actividad económica está generando nuevos asentamientos sin la infraestructura necesaria.
Finalmente, consideró que la responsabilidad de ordenar el crecimiento urbano recae principalmente en los gobiernos municipales. “Muchas veces se mira al Gobierno nacional, pero la planificación urbana es una competencia local. Son los municipios quienes deben definir hacia dónde crece la ciudad y coordinar con las empresas de servicios para acompañar ese desarrollo”, concluyó.































