El periodista venezolano Richard Humberto Blanco describió la difícil situación que atraviesa Venezuela tras el fuerte terremoto que dejó miles de afectados y cuestionó la falta de infraestructura y recursos para afrontar una emergencia de esta magnitud.
En una entrevista con Radio La Red Corrientes, Blanco relató desde Caracas el escenario que viven miles de familias, con personas atrapadas entre escombros, hospitales colapsados y comunidades organizándose para brindar asistencia ante la falta de respuestas suficientes.
“Han sido días muy duros, horas difíciles. Estamos agradecidos con el pueblo argentino por toda la ayuda y la solidaridad. Lamentablemente han fallecido muchísimas personas y todavía continúan cientos de venezolanos bajo los escombros”, expresó.
El periodista sostuvo que las cifras oficiales de víctimas podrían aumentar considerablemente y afirmó que, según las personas que se encuentran trabajando en las zonas afectadas, el número real de fallecidos sería superior al informado inicialmente.
Falta de preparación e infraestructura
Consultado sobre la preparación del país frente a los movimientos sísmicos, Blanco explicó que Venezuela no es considerada una zona de alta actividad sísmica, aunque existen antecedentes de eventos importantes.
“Venezuela no suele ser sísmica, pero este terremoto afectó varios estados. Hubo estructuras que no resistieron y quedó en evidencia la falta de inversión en prevención”, señaló.
Según relató, en las últimas décadas no se realizaron las inversiones necesarias en tecnología, equipamiento y capacitación para organismos de emergencia.
“Los bomberos están trabajando con las manos, sin las herramientas necesarias. Muchas delegaciones internacionales llegaron con tecnología que en Venezuela no tenemos”, afirmó.
Comunidades organizadas ante la emergencia
Blanco destacó el rol de la sociedad civil y de los vecinos que se movilizaron espontáneamente para ayudar a las víctimas.
“El gran héroe de este terremoto son los mismos venezolanos. Salieron a levantar escombros, a buscar pico y pala y a ayudar a otros hermanos venezolanos”, sostuvo.
Además, señaló que muchos hospitales se encuentran saturados y que numerosos damnificados continúan esperando asistencia en distintas zonas del país.
Impacto económico y social
El periodista también se refirió al impacto económico que provocó la tragedia, con una fuerte paralización de actividades productivas, suspensión de clases y restricciones en distintos sectores.
“El país está paralizado. Muchos comercios no abren, salvo los esenciales. Esperamos que durante los próximos días algunos sectores puedan comenzar a normalizarse”, explicó.
Blanco consideró que la crisis podría tener consecuencias sociales profundas una vez superada la etapa de emergencia.
“Se está tocando el sentimiento de los venezolanos. Las víctimas tienen familias, amigos y personas cercanas. Nadie está ajeno a esta realidad”, afirmó.El periodista agradeció además la solidaridad recibida desde Argentina y destacó el acompañamiento de la comunidad internacional ante la tragedia.































