El coordinador de la División Canes de la Policía de Corrientes, comisario Walter Ramírez, explicó cómo es el proceso de retiro de los perros que integran la fuerza y destacó el fuerte vínculo que se genera entre los animales y los efectivos encargados de su adiestramiento.

En declaraciones a Radio La Red Corrientes, el funcionario señaló que la decisión de retirar a un can se toma cuando comienzan a evidenciarse signos propios del paso del tiempo.

“Una vez que vemos que el animal ya empieza a responder menos, a cansarse y a estar más canchero, pasa a retiro”, expresó Ramírez al describir el momento en que los perros dejan de cumplir funciones operativas.

El comisario explicó que, tras años de servicio en tareas de prevención, búsqueda y detección, los animales suelen permanecer junto a quienes fueron sus guías durante toda su vida laboral.

“Generalmente el personal que lo adiestra pide que el retiro sea en su casa. Tantos años trabajando juntos forjan un lazo de amistad muy grande”, afirmó.

Ramírez destacó que la convivencia diaria, el entrenamiento constante y las intervenciones en distintos operativos fortalecen un vínculo de confianza entre el guía y el perro, motivo por el cual la mayoría de los efectivos opta por brindarles un hogar durante su jubilación.

De esta manera, los canes que durante años prestaron servicio en la Policía de Corrientes culminan su etapa operativa acompañados por las mismas personas con las que compartieron su entrenamiento y trabajo cotidiano.