En Radio La Red Corrientes, el médico cardiólogo Alejandro Amarilla explicó cómo las emociones intensas que genera un partido de fútbol pueden tener un impacto significativo sobre el sistema cardiovascular, especialmente en personas con factores de riesgo o enfermedades cardíacas.

El especialista señaló que el estrés emocional desencadena una respuesta fisiológica natural del organismo, caracterizada por la liberación de adrenalina y noradrenalina. Estas hormonas elevan rápidamente la frecuencia cardíaca y la presión arterial, preparando al cuerpo para reaccionar ante una situación que el cerebro interpreta como una amenaza.

“Nuestro cerebro no distingue entre un peligro real y la tensión que genera un partido de fútbol. La respuesta del organismo es la misma”, explicó Amarilla, al comparar la reacción emocional frente a un encuentro deportivo con la respuesta ancestral de supervivencia.

El cardiólogo indicó que, en personas con hipertensión, antecedentes de infarto, arritmias u otras enfermedades cardiovasculares, este aumento del estrés puede favorecer episodios de isquemia o incluso desencadenar un infarto. Asimismo, advirtió que personas aparentemente sanas, pero con placas de aterosclerosis no diagnosticadas, también pueden sufrir eventos cardíacos debido a la ruptura de estas placas provocada por el incremento del flujo sanguíneo y la presión.

Amarilla destacó que diversos estudios han demostrado un aumento de las consultas en las guardias y de los eventos cardiovasculares durante y después de los partidos de gran trascendencia deportiva. “Cuando un país entero vive el mismo nivel de tensión al mismo tiempo, las personas con predisposición pueden sufrir un evento cardiovascular en ese momento”, afirmó.

Ante esta situación, recomendó que quienes experimenten dolor de pecho, palpitaciones, falta de aire o cualquier síntoma preocupante interrumpan inmediatamente la actividad y consulten en un servicio de urgencias.

También brindó recomendaciones para disminuir el impacto del estrés durante los encuentros deportivos. Sugirió aprovechar las pausas del partido para levantarse, caminar unos minutos, respirar profundamente, hidratarse y reducir los niveles de adrenalina acumulados.

El síndrome del corazón roto

Durante la entrevista, Amarilla también explicó en qué consiste el denominado síndrome del corazón roto o síndrome de Takotsubo. Aclaró que no se trata del mismo fenómeno que ocurre durante un partido de fútbol, sino de una afección producida por una exposición prolongada a un estrés emocional intenso, como la pérdida de un ser querido, una separación o una fuerte desilusión.

Según explicó, el exceso de catecolaminas puede provocar una inflamación del músculo cardíaco que genera un cuadro clínico similar al de un infarto agudo de miocardio, aunque las arterias coronarias se encuentren normales.

“Es una enfermedad que requiere internación y tratamiento, porque puede comprometer seriamente la función del corazón e incluso poner en riesgo la vida del paciente. Afortunadamente, con el tratamiento adecuado, el corazón puede recuperarse”, sostuvo.

Finalmente, el profesional invitó a la comunidad a consultar información médica confiable a través de la Comunidad FAC, el espacio de divulgación de la Federación Argentina de Cardiología en redes sociales y plataformas digitales, donde se publican contenidos respaldados por evidencia científica destinados a la población.