En Radio La Red Corrientes y en una recorrida realizada por el móvil de Frenky Acevedo en el Mercado Central, el comerciante Julián, conocido como “Julián Verdulero”, describió el complejo panorama que atraviesa el sector, marcado por el incremento en los costos de algunos productos, los cambios en el consumo y una creciente demanda de compradores minoristas.

Durante la entrevista, el puestero explicó que la formación de los precios no depende de los vendedores, sino de los productores y de distintos factores, entre ellos las condiciones climáticas.

“Nosotros damos la cara, pero no depende de nosotros, depende del productor. El clima y otras variables hacen que los precios vayan cambiando”, sostuvo.

Julián reconoció que los aumentos generan malestar entre los clientes, quienes suelen comparar los valores con los de otros comercios. Sin embargo, aseguró que muchas veces esas diferencias responden a que algunos locales todavía comercializan mercadería adquirida con precios anteriores.

“Nosotros ofrecemos mercadería nueva y de calidad. No podemos defender el precio que tiene otro porque quizás trabaja con un stock anterior. Hay que comparar precio y calidad”, explicó.

La papa registró un aumento cercano al 80%

Respecto a la evolución de los precios, señaló que el producto que más se encareció en los últimos meses fue la papa.

Según indicó, una bolsa que anteriormente costaba alrededor de 10.000 pesos actualmente ronda los 18.000, lo que representa un incremento cercano al 80%.

En cambio, afirmó que la cebolla se mantiene relativamente estable, con un aumento aproximado del 10%, y aseguró que por el momento no presenta variaciones significativas, aunque existen expectativas de posibles ajustes durante los próximos días.

Crece la cantidad de compradores particulares

Otro de los fenómenos que destacó el comerciante es el aumento de personas que concurren al Mercado Central para realizar compras destinadas al consumo familiar, en lugar de abastecer comercios.

Ante una consulta de los conductores del programa, confirmó que cada vez son más los vecinos que adquieren frutas y verduras para toda la semana, buscando aprovechar los precios mayoristas.

“Sí, aumentó bastante. Se ve mucha gente que viene a comprar para su casa, no para un negocio”, comentó.

Preocupación por el aumento de personas que buscan alimentos descartados

Uno de los momentos más sensibles de la entrevista llegó cuando Julián hizo referencia a la creciente presencia de personas en situación de vulnerabilidad que esperan la mercadería descartada por los puesteros.

Explicó que muchos productos son retirados de la venta porque ya no reúnen las condiciones comerciales, aunque todavía conservan parte de su calidad y pueden ser consumidos.

“Mucha gente espera en los contenedores para llevarse esa mercadería. No está completamente fea, pero ya no se puede vender. La utilizan para consumo personal”, relató.

El testimonio refleja el impacto que tienen la inflación y la pérdida del poder adquisitivo sobre los hábitos de consumo, una realidad que se observa diariamente en uno de los principales centros de abastecimiento de frutas y verduras de la ciudad.