Tras ir dos goles por debajo en el marcador los europeos lograron emparejar las cosas y, a treinta segundos del final, encontraron la victoria de la mano de Nacer Chadli.

El orden y el entusiasmo de Japón es el nuevo desafío de Bélgica, el equipo más goleador del Mundial que sustenta la madurez de una de las mejores generaciones de su historia, en busca del éxito mundialista.

El conjunto que dirige el español Roberto Martínez aspira a dejar de lado el desengaño que lo acompañó en sus actuaciones recientes. El plantel belga presume una envidiable camada de futbolistas que reparten su calidad por los clubes más importantes de Europa y buscará dar otro paso para mejorar su última actuación, cuando fue eliminada en Brasil 2014 por la Argentina finalista en cuartos de final, misma instancia a la que llegó en la última Eurocopa.

Como para Argentina, las oportunidades se reducen para este grupo de jugadores, que se aferran a Rusia 2018 como su gran ocasión. Llega a la fase final alentada por su impecable papel en la fase de grupos, donde ganó todo, con Romelu Lukaku como una de las grandes revelaciones de su ataque. Al gran momento del centrodelantero, en Bélgica se suman nombres con pinta de estrella como Kevin De Bruyne, Eden Hazard, Dries Mertens.

Japón apela a la motivación. A la cita con la historia y a la disciplina de sus hombres. Clasificado gracias a sus pocos jugadores amonestados por el criterio del juego limpio, puesto en cuestión por la actitud del equipo nipón contra Polonia, ante el que firmó una derrota mínima, se aferra a los intangibles. El preparador Akira Nishino aboga por el espíritu, la concentración, la intensidad o el entusiasmo. También a la historia. Los samuráis azules pueden alargar su leyenda en un Mundial. Nunca han atravesado los octavos de final que solo habían logrado en dos ocasiones antes. En Corea y Japón 2002, como anfitrión, y el Sudáfrica 2010. Pero jamás entraron en cuartos.

Dispone también de todo sus jugadores Akira Nishino, que maneja la opción de un solo cambio, en ataque. Recuperará la normalidad el preparador nipón, que reservo a seis habituales en el choque contra Polonia. Shinji Okazaki, el mejor delantero japonés del momento, puede ser la apuesta de Nishino. El atacante del Leicester estuvo a punto de no ser inscrito en Rusia 2018 a donde llegó con una lesión en el gemelo de la pierna derecha. Mejoró y se recuperó. Se quedó. Tuvo minutos contra Colombia y algunos más frente a Senegal. Salió de inicio frente a Polonia.

 

TYC SPORTS