
El director del Instituto de Medicina Regional de la Universidad Nacional del Nordeste (UNNE), Luis Merino, alertó sobre el crecimiento de la resistencia antimicrobiana a nivel mundial y remarcó que el uso inadecuado de antibióticos, especialmente a través de la automedicación, acelera este proceso.
En diálogo con Radio La Red Corrientes, el especialista explicó que la resistencia bacteriana comenzó a detectarse poco tiempo después del descubrimiento de la penicilina, el primer antibiótico de la historia, y que actualmente existen bacterias resistentes a prácticamente todos los antimicrobianos disponibles.
“La resistencia antimicrobiana es un problema global porque hay muchas bacterias que ya se hicieron resistentes a todos los medicamentos que se conocen”, afirmó.
La búsqueda de nuevos tratamientos
Frente a este escenario, Merino señaló que la comunidad científica trabaja en distintas alternativas terapéuticas para combatir las infecciones resistentes.
Entre ellas mencionó el desarrollo de nuevos antibióticos, la combinación de medicamentos con inhibidores que neutralizan los mecanismos de defensa de las bacterias, el estudio de compuestos naturales presentes en plantas medicinales, el uso de partículas metálicas como la plata por sus propiedades antibacterianas, la aplicación de bacteriófagos —virus que atacan exclusivamente a las bacterias— y el desarrollo de nuevas vacunas.
“Hay muchísimas alternativas que se están investigando para enfrentar este problema”, destacó.
Los riesgos de la automedicación
El director del Instituto de Medicina Regional hizo especial hincapié en el uso responsable de los antibióticos y advirtió que la automedicación favorece la selección de bacterias resistentes.
Explicó que muchas enfermedades infecciosas son de origen viral y, por lo tanto, no requieren tratamiento con antibióticos.
“No tenemos que tomar medicamentos cuando no los prescribe el médico o cuando la enfermedad no lo amerita”, sostuvo.
Asimismo, recordó que otro error frecuente es interrumpir el tratamiento una vez que desaparecen los síntomas.
“No hay que dejar los antibióticos cuando uno se siente mejor, sino completar siempre las dosis indicadas por el profesional”, remarcó.
La importancia de las vacunas
Durante la entrevista, Merino también defendió la vacunación como una de las herramientas más eficaces para prevenir enfermedades infecciosas y reducir la aparición de bacterias resistentes.
El especialista reconoció que, tras la pandemia, crecieron los cuestionamientos hacia las vacunas, pero insistió en que cuentan con un amplio respaldo científico.
“Las vacunas se conocen desde hace muchísimos años, son muy efectivas y salvan vidas. Como cualquier medicamento pueden tener efectos secundarios, pero los beneficios superan ampliamente los riesgos”, aseguró.
Finalmente, llamó a fortalecer las campañas de concientización para recuperar la confianza de la población en la inmunización y recordó que “siempre es mejor prevenir que curar”.





























