El índice nacional de precios al consumidor registró una desaceleración de 0,2 puntos porcentuales respecto a mayo y la menor suba en diez meses. Acumuló un alza de 16,8% en el año.

El Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) publicó el dato de inflación correspondiente a junio, que reflejó una variación mensual de 1,9%, un avance de 33,5% en la comparación interanual y una suba acumulada de 16,8% en lo que va del año. De esta manera, se profundizó el proceso de desaceleración inflacionaria que comenzó en abril.
En mayo, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) había alcanzado el 2,1%, lo que implica el mes pasado se registraron 0,2 puntos porcentuales menos. En ese contexto, la expectativa para junio giraba en torno a la posibilidad de que el índice mensual cayera por debajo del 2% por primera vez desde agosto de 2025.
A través de su cuenta oficial de X, el ministro de Economía, Luis Caputo, expresó que el dato del mes pasado fue el más bajo en diez meses. “La variación del nivel general fue la más baja desde agosto de 2025, en tanto la inflación núcleo fue la menor desde julio del año pasado”, observó.
A la vez, Caputo remarcó que “a nivel de divisiones, la variación en Alimentos y bebidas no alcohólicas fue de 1,3%, en tanto Prendas de vestir y calzado registró una suba de 0,4%”. “Esta última división exhibió una variación de 11,9% interanual. La media móvil de 3 meses disminuyó 0,5 p.p. en relación a mayo, ubicándose en el nivel más bajo desde octubre del año pasado y reflejando la fortaleza del proceso de desinflación”, acotó.
El IPC Núcleo, que no contempla las variaciones de estacionales ni regulados, registró un incremento de 1,6%, impulsado principalmente por subas en productos como pan y cereales, medicamentos y alquileres. Dentro de los precios estacionales, que subieron 3,4%, se destacaron los aumentos en verduras y servicios turísticos, mientras que las frutas mostraron una caída. Los precios regulados avanzaron 2,3%, con alzas en electricidad y transporte público.
La división de Recreación y cultura encabezó los aumentos mensuales con una suba de 4,2%, impulsada por los mayores costos en paquetes turísticos. Le siguió Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, con una variación de 3,3 por ciento. Comunicaciones y Prendas de vestir y calzado fueron las divisiones con menores variaciones, con incrementos de 0,9% y 0,4% respectivamente.
Por regiones, en la Pampeana, Noroeste y Cuyo, la mayor incidencia en la suba mensual correspondió a Alimentos y bebidas no alcohólicas, debido a los incrementos en verduras y en pan y cereales. En el Gran Buenos Aires, Noreste y Patagonia, la incidencia principal se observó en Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles, por los aumentos en electricidad y alquileres. En el Noreste también se registró un alza en el gas en garrafa, mientras que en el GBA impactaron las expensas, afectadas por sumas no remunerativas para encargados de edificios y por el adicional del 20% establecido en la normativa vigente.
“Este resultado marca la tercera sorpresa desinflacionaria consecutiva, luego de varios meses de sorpresas inflacionarias, que comenzaron en mayo del año pasado. Lo más notable del dato de junio fue la desaceleración de la inflación núcleo al 1,6%, por debajo del 1,9% del mes pasado y del 1,9% esperado por los analistas. Es decir, hubo sorpresa desinflacionaria aun con los precios estacionales moviéndose bastante por encima del índice general, lo que resalta el dato y la desinflación de junio”, evaluó Eric Ritondale economista jefe de Puente.
En tal sentido, Ritondale aseguró que “las previsiones anticipan que la tendencia de desinflación continuará en los próximos meses de manera paulatina, con el anclaje del tipo de cambio y el sostenido proceso de compras de reservas como los factores que dinamizan este proceso”.
“La evolución del componente núcleo valida la desaceleración del proceso inflacionario de fondo. No obstante, la trayectoria de la inflación mensual no presentará un comportamiento lineal, dadas las correcciones de precios relativos y la estacionalidad propia de ciertos rubros de la canasta”, acotó.
Por su parte, Santiago Casas, economista jefe de Ecoanalytics, la composición del IPC “deja una señal muy positiva hacia adelante”. “Los bienes aumentaron apenas 1,4% mensual y, dentro de ellos, Alimentos y bebidas no alcohólicas registró una suba de solo 1,3%, confirmando que la desinflación se extiende a los productos de consumo masivo. La inflación núcleo, que refleja la tendencia subyacente de los precios, descendió hasta 1,6%, mientras que los componentes estacionales (3,4%) y regulados (2,3%) jugaron en sentido contrario”, describió.
Y continuó: “Hacia adelante, el escenario continúa siendo favorable para que la inflación siga bajando. El equilibrio fiscal y una política monetaria con sesgo contractivo continúan consolidando el proceso de desinflación, por lo que es esperable que la inflación converja hacia registros cada vez más bajos durante el segundo semestre. Al mismo tiempo, una menor inflación contribuirá a sostener la recomposición del salario real, fortaleciendo el poder adquisitivo de los hogares y favoreciendo una recuperación más difundida del consumo interno en los próximos meses”.
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